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Retorno de los restos de Olivera, Ubal, Bowers, Pizarro, Gallo, Juan y Gregorio de León. (28 de mayo de 1905)

SUMARIO: 1. Introducción – 2. Breve análisis histórico y geopolítico – 3. El bando gubernista –  4. Los contingentes de la revolución – 5. Los que no volvieron – 6. El retorno de los restos de Masoller – 7. A modo de final
 
1. Introducción
 

Las guerras civiles fueron la pauta dominante de nuestra historia durante tres cuartas partes del siglo XIX e inicios del siglo XX. A falta de las herramientas civilizatorias de la democracia -  la Constitución de 1830 no preveía siquiera la existencia de partidos políticos y mucho menos del voto secreto -, las diferencias se dirimieron a sable y lanza y al final a fusil y cañón. Fueron épocas fraticidas en que se partió la sociedad uruguaya y que incluso clavó una cuña dentro de las familias en enfrentamientos sin fin y sin posibilidad de reconciliación.

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SUMARIO: 1. Los “dotores” en las armas – 2. El fracaso del ´97 – 3. 1904 y otra vez revolución – 4. El retorno a las leyes y el inicio en la política – 5. El constituyente, el legislador, el ministro
1. Los “dotores” en las armas
Nuestro historiado de hoy es un personaje singular. Amante del derecho y arrastrado a la lucha revolucionaria en las revoluciones saravistas por su amor a las leyes. La masa de soldados ciudadanos esencialmente se nutrieron históricamente de los elementos de nuestra campaña. No estuvieron ajenos los “dotores” como Luis Alberto de Herrera, Julián Quintana, Basilio Muñoz, Fernando Gutiérrez u otros profesionales como los médicos (Lussich, Ceberio, Martínez, Morelli, A. Lamas, Baena, Berro, etc.) o agrimensores (Carmelo Cabrera y Ros), o aún literatos como Javier de Viana, Roxlo o Florencio Sánchez. Pero ellos fueron las excepciones tomadas de lo más granado de nuestra sociedad.

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SENTADOS DE IZQUIERDA A DERECHA :1) Rogelio de los Santos, 2) Ceferino Delmond, 3) Inocencio Olivera, 4) Gabino Ubal, 5) Ernesto Olid, 6) Leonardo Olivera, 7) Isidoro Ubal;  Parados Detrás 2ª Fila: 1) Isidoro Olivera, 2) Julio Olivera, 3) Manuel Ubal, 4) Carolino Ubal, 5) Florencio Ubal, 6) Piriz;  Parados Detrás: 1) Abelardo Condesa, 2) Bernardo Ventura , 3) Desconocido, 4) Julio Sánchez.- Última Fila  Los dos desconocidos

SUMARIO: 1. Del Rincón – 2. El origen del linaje – 3. La familia a la Revolución – 4. Y llegó 1904 – 5. El fatídico día de Masoller – 6. Suficiente sangre por la Patria

 
1. Del Rincón
Ningún rincón de Rocha puede ostentar tal grado de blanquismo como ese lugar de la cuarta sección judicial ubicado entre Aguas Dulces y Valizas. Desde hace casi dos siglos es el feudo de dos familias que son solo una. Los Olivera y los Ubal, los Ubal y los Olivera, moradores de ese lugar – donde vivieron mis abuelos paternos y mi padre hace más de medio siglo atrás – que, como no podía ser de otra manera, lleva el apellido de los más numerosos y prolíficos y se llama “Rincón de los Olivera”.
Desde esos tiempos remotos estas familias han estado en las buenas y – por sobre todo – en las malas al servicio de la divisa de sus amores. Por el Partido Nacional han dado lo mejor de sí, luchando en todas las instancias cívicas y guerreras a lo largo del tiempo e incluso han ofrendado su vida en las cuchillas de la Patria. “Ranas” o “avestruces”1 pero invariablemente blancos.

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Uno de los comercios fundadores, que fue de “Casals Hnos.” y luego de Arturo Correa
y hoy de sus sucesores

ALEJO UMPIÉRREZ

SUMARIO: 1. El entorno: sierras, cerros, arroyos y bañados – 2. La escuela, el embrión inicial – 3. Nace 19 de Abril – 4. Los primeros – 5. ¿Dónde está la plaza? – 6. Las primeras autoridades de hecho y de derecho – 7. Necesidades burocráticas – 8. Calles sin salida (ni entrada) –
9. Sin un lugar donde caerse muerto – 10. Las difíciles comunicaciones – 11. Lavando los trapitos sucios –
12. Comerciantes y habitantes en los ´30 del siglo pasado – 13. Los negros de Chafalote

 
1. El entorno: sierras, cerros, arroyo y bañados.
Aunque sus pobladores más veteranos no gusten del nombre Chafalote con que muchas veces en el decir popular se le dice a dicho pueblo – y que no fue otra cosa que su nombre originario-, es imposible deslindar la localidad de su entorno geográfico.

Chafalote es en términos históricos un viejo y conocido lugar de tránsito y frontera. Fue zona de disputas entre las coronas portuguesa y española y camino de paso con destino a la frontera lusitana y a los últimos puestos de defensa fronteriza del imperio español como lo eran las fortificaciones de Santa Teresa y San Miguel, jalonado en camino a ellas por diversas guardias reales, siendo la más conocida la Guardia del Monte.

Formó parte de la región de las estancias del Rey, razón por la cual la zona lindera recibe el nombre de Don Carlos, en homenaje al monarca hispano Carlos III que reinó entre 1759 y 1788.

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Alejo Umpiérrez

SUMARIO: 1. Un año muy particular – 2. Aquí viene la inundación – 3. La solidaridad rochense – 4. El lejano norte del este – 5. La situación en Cebollatí – 6. Barranca Abajo – 7. Cuando la verdad aflora – 8. La piedra de la discordia – 9. La reacción – 10. Trabajo y tragedia -
11. Otra voz: el héroe de Barrancas – 12. Dos sensibilidades para una realidad

1. Un año muy particular
El año 1959 así puede ser definido. En ese lapso de tiempo se rompió un monopolio de más de nueve décadas de gobiernos colorados. El primero de marzo de ese año en medio de una crisis económica y caos administrativo sin precedentes asumió un nuevo gobierno que tampoco daba señales de solidez, habiéndose producido días antes la ruptura de la alianza electoral entre Herrera y Nardone.

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Alejo Umpiérrez
SUMARIO: 1. Introducción – 2. Raíces e inicios – 3. Al llamado de la Libertad – 4. La paz armada – 5. El encuentro de la revolución-  6. 1904: tiempo de combate-  7. De la revolución al civilismo – 8.Tiempo de reconocimientos – 9. Nace el “Herrerismo” en Rocha – 10.  El descanso del guerrero

 

Miguel A. Pereira Miguel A. Pereira

 
1. Introducción          
 

A través de diversas lecturas conocimos la existencia del personaje de éste artículo y ahora no nos perdonamos nuestra previa ignorancia al respecto por la riqueza del mismo. Para la gran mayoría de nuestros coterráneos este nombre nada significa hoy y sin embargo a su sola voz se levantaban centenares de compatriotas en nuestro departamento para seguirlo adonde fuera. Conviene por lo tanto mirar al espejo de la historia para allí encontrarnos.

Fue el Jefe Militar incuestionable del Partido Nacional en la Rocha de 1904 y arrastró tras sí en tal carácter a más de 400 hombres que lo siguieron en dicha guerra civil. Pero no solo actuó en ésta última patriada sino en todas aquellas que existieron desde que asomó a la adolescencia.

Pero iremos por turno y desde el principio.

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Alejo Umpiérrez
 

 SUMARIO: 1. La posguerra – 2. El arribo de los exiliados – 3. Reacciones iniciales – 4. Primeras declaraciones de los exiliados – 5. De Buenos Aires a Rocha -  6. Patrocinio, el “Zeppelín” – 7. La ofensa – 8. Los antecedentes del duelo – 9 – De filo, contrafilo y punta – 10 – Las repercusiones

 

 
1 .  LA POSGUERRA
 

Los años cincuenta eran todavía los tiempos del Uruguay Feliz, de la tacita de Plata, la Suiza de América. Éramos Campeones del Mundo. “Como el Uruguay no hay” era el slogan que rezumaba optimismo de una sociedad que todavía no se daba cuenta que el modelo de país en que vivía estaba agotado.

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Alejo Umpiérrez

 

SUMARIO: 1. A modo de introducción – 2. Tiempos de fragua – 3. A la guerra – 4. Al borde del averno – 5. La apoteosis del retorno – 6. Profeta en su tierra – 7. Del uniforme al overol – 8. Tiempo de deporte – 9. El político que todos tenemos dentro – 10. Subsistiendo en Subsistencias – 11. Prensa, oposición y prisión – 12.  Más allá de la pluma – 13. Las últimas batallas – 14. El reposo del guerrero

 

 

1. A modo de introducción
 

Diría que pocos rochenses – especialmente quienes peinan canas – no conocen a la figura de Domingo López Delgado en grandes trazos. Este artículo trata de bucear más profundamente en su vida para mostrar en un breve pantallazo toda su ya larga existencia, para ver en él al hombre que hay más allá de aquel que fue y volvió de la Segunda Guerra Mundial.

Este artículo no es un homenaje ni un reconocimiento. López Delgado no los necesita porque a esta altura sería uno más en sus 94 años de existencia. Si debe seguirse la máxima de que los homenajes se hacen en vida; con él se ha cumplido y con creces por merecimiento propio. Desde las multitudes que lo recibieron en 1945 a él y sus camaradas en el puerto de Montevideo, hasta la plaza Independencia de nuestra capital departamental colmada de días después; pasando por múltiples distinciones y ofrendas que ha recibido desde el gobierno de Francia hasta de las instituciones de toda índole en nuestra tierra; incluyendo homenajes de sus pares como el rendido por la Junta Departamental de Rocha en 2006, del que tuvo el honor de participar el autor.

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“Defensor de las leyes” y “Patria mi anhelo es verte libre” consignas de la divisas pertenecientes al Cnel. Juan Amorín
 Alejo Umpiérrez
           SUMARIO: 1. Los orígenes – 2. El inicio de las armas – 3. La peripecia del ´97 – 4. Amorín en Yaguarón – 5 – Su campaña en Rocha – 6. Internación en Brasil y emigración a Buenos Aires – 7. Los días finales – 8 – El “Escuadrón Amorín”: sus integrantes
 
1. LOS ORIGENES
Cada vez que imaginamos la historia oriental y vemos sus personajes y protagonistas, los rochenses nos sentimos un tanto ajenos a la misma. Parecería como si poco hubiéramos tenido que ver con ella. Tal afirmación esconde una cuota mayor de desconocimiento que de realidad. A poco de escarbar en la historia nacional nos encontramos con el General Leonardo Olivera o el Sargento Francisco de los Santos; si profundizamos un poco más hallamos al Cnel. Enrique Yarza, el Gral. Juan Barrios, el Cnel. Bernardino Olid o Constancio Vigil; si nos aproximamos en los tiempos nos encontramos con personalidades de la talla de Javier Barrios Amorín, Ernesto Pérez, Rosalío Pereira, Angel María Luna o, porqué no, Carlos Julio Pereyra.

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