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RHR – Nº 7

PRESENTACIÓN

   15 noviembre 2015

Este es un número cargado de artículos que son un verdadero regocijo espiritual e intelectual leerlos.

Juan Antonio Varese escribe sobre el hoy ignoto Jesús Cubela, un gallego fotógrafo que revolucionó la sociedad rochense del 900 y que fue fotógrafo itinerante en los campamentos revolucionarios en 1904. Nos enseña como maravilló a Rocha con sus famosas “linternas mágicas”. ¿Qué eran éstas?, adéntrense a leer el artículo y lo sabrán.
La inmigración ha sido una vertiente fundamental de nuestra nación. Generalmente la estudiamos con relación a la afluencia de españoles e italianos; pero pocas veces dirigida a los inmigrantes de Cercano y Medio Oriente. Población que supo marcar una impronta humana y comercial, básicamente en el interior del país, primero con el comercio ambulante y luego con comercios estables. Vaya a saber porqué la pequeña Villa Velázquez fue un polo de atracción de “turcos” que se aquerenciaron allí para dejar su huella. Víctor Larrosa nos recupera esa hermosa realidad para disfrute de los lectores.
Los límites de Uruguay no han sido inmutables. Desde 1851 corrió mucha agua debajo de los puentes y se produjeron modificaciones en lo que a nuestro departamento refiere. Así se cambiaron o determinaron los límites sobre la Laguna Merín, el arroyo San Miguel y la desembocadura del arroyo Chuy en la zona que hace barra sobre el océano. Todos esos complejos temas se hallan analizados una vez más por Carlos Paolino, Claudia y Walter Subiza en forma por demás detallada.


Concentracion de tropas nacionalistas en Nico Pérez

Por Juan Antonio Varese

SUMARIO: 1. El gallego fotógrafo – 2. De aficionado a reportero gráfico – 3. Comienzos de una aventura – 4. La “linterna mágica” – 5. La novedad del gramófono – 6. La despedida

1. El gallego fotógrafo

Polifacético si los hubo, Jesús Cubela fue uno de los fotógrafos más curiosos que actuó en Uruguay hacia principios del siglo XX. Puede ser considerado, con justicia, uno de los precursores de nuestros reporteros gráficos aunque se ignoren los datos de sus primeras experiencias como tal, de su aprendizaje fotográfico y su llegada al país. Nació en España, concretamente en Galicia, hacia 1870.
En aquellos tiempos, fines del siglo XIX y principios del XX, era prueba de mérito y harto difícil fotografiar a las personas en la vía pública, puesto que la fotografía espontánea no se había popularizado. Aún reinaba el concepto y se tenía el sentimiento que la imagen pertenecía al ámbito privado y sólo podía trascender a quienes su dueño lo quisiera, es decir el seno de la familia y tal vez un reducido grupo de amigos que se reunían para verlas. Y más aún el retrato, al que, por tal motivo, accedían sólo las clases altas que posaban a la hora de ser fotografiados e implicaba una preparación previa y detallada, ya que reflejaba mayor estatus y prestigio social.


Documentación francesa de Jean Ferez (“Juan Pérez”)

Por Víctor Larrosa Moreira

SUMARIO: 1. Una anécdota como introducción – 2. Contexto histórico del Uruguay de los inmigrantes –  3. Los primeros arribos al pueblo – 4. Otros que también dejaron huella – 5. Añoranzas de la tierra – 6. Disfrutando con los “turcos” – 7. A modo de final

 
1. Una anécdota como introducción
“Chátalo…¡morió!” tronó la voz del “turco” en la habitación.
Pasó el centenario de Velázquez y quizás esta sea una de las frases que a lo largo de la vida del pueblo ha perdurado.
Al final de cada año Don Amado Abdo revisaba junto a su esposa “Nena” Izaguirre el estado de cuentas de sus clientes. La zafra de esquila estaba terminando, las ventas por las fiestas de fin de año aumentaban, ya fueran corderos, lechones, huevos y la gente andaba con plata en el bolsillo, por eso Don Amado entraba a revisar quién había pagado y quién no.
Conocedor de la gente como buen mercachifle, ante la ausencia o el ni siquiera pasar por la calle del boliche de algunos clientes, le decía a “Nena”: “Chátalo…¡morió!” cosa que no era más que el inequívoco conocimiento que no se le pagaría, en una suerte de muerte comercial del hasta entonces cliente, pronunciaba: “Táchalo…¡ese se murió!”.
Era también una especie de acto de generosidad, por aquellas épocas las deudas no se salían a cobrar, no había clearing ni avisos radiales para que “sutano se presentara por razones de su interés”, era el don de la palabra y la seriedad de cada uno. Si no aparecía a fin de año estaba muerto.


marco fronterizo anulado al día de hoy

Por: Claudia Taina Subiza Vegi, Walter Humberto Subiza Piña y Carlos Eduardo Paolino Etchechuri
SUMARIO: 1. Marco general – 2. Modificaciones referentes a la laguna Merín – 3. Modificaciones referentes al arroyo San Miguel – 4. Implantación de marcos intermedios en el trecho de la Recta Convencional Paso General del arroyo Chuy – Paso General del arroyo San Miguel – 5. Modificaciones referentes a la desembocadura del arroyo Chuy

1. Marco general
Los límites entre países son, a lo largo del tiempo, un objeto vivo y dinámico. Las modificaciones en su trazado o alcance pueden provenir de causas naturales – como el desvío o hasta la desaparición de cursos de agua – o por causas jurídicas – acuerdos o nuevos tratados firmados – o también por causas demográficas, como lo es la ocupación de áreas anteriormente deshabitadas.
A más de 160 años de su firma, el Tratado de Límites con Brasil, a pesar de continuar en plena vigencia, ha sufrido modificaciones, que atienden a su actualización, con el fin que cumpla su papel con mejor eficacia. En un trabajo anterior1, detallamos como se definió y demarcó la frontera entre la República Oriental del Uruguay y el Imperio de Brasil entre 1851 y 1852, especialmente en lo que atañe a nuestro departamento de Rocha. Así vimos que con las Modificaciones de 1852, el límite en este trecho, quedó definido como:
“De la embocadura del arroyo Chuy en el Océano subirá la línea divisoria por dicho arroyo, y de allí pasará por el Puntal de San Miguel hasta encontrar la Laguna Merim, y seguirá costeando su margen occidental hasta la boca del Yaguarón conforme al utis possidetis2.”


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Por Fredy de Castro Delgado
SUMARIO: 1. Introducción – 2. Su origen, llegada al país y primeros años: un gallego en Rocha – 3. Su vida y obra en Rocha – 4. El retiro – 5. Fallecimiento – 6. Homenaje póstumo

1. Introducción
Cerdeiras fue el fundador y director del diario “La Democracia”, una de las hojas de mayor prestigio en la historia periodística de Rocha, donde se volcaron los aconteceres de esta tierra durante los últimos años del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX.Fue mucho lo que escribió y lo que se escribió sobre su vida periodística por lo que nuestro trabajo se remitirá a extractar de esas páginas los aspectos más significativos que nos ilustren sobre su origen, llegada al país y a Rocha en particular así como sus aportes a la sociedad rochense, la familia que conformó, el retiro de la actividad periodística, las repercusiones que tuvo su fallecimiento al poco tiempo de dejar su actividad y las diversas iniciativas de un homenaje póstumo que lamentablemente nunca ha llegado a concretarse.


El Presidente Brum y su comitiva sobre las entonces ruinas de San Miguel

Por Julio Dornel
SUMARIO: 1. Recuerdos del forjador – 2. La muerte del cedro – 3. “Tú y esta tierra huraña de Santa Teresa” –  4. San Miguel y Baltasar Brum

 
1. Recuerdos del forjador
Es inútil buscar un parangón en el panorama turístico de nuestro país. Nada podrá compararse con los atractivos naturales que integran el complejo de la histórica Fortaleza de Santa Teresa y el Fuerte de San Miguel con sus respectivos parques.
La Fortaleza fue durante muchos años una vigorosa concepción  militar de la dominación ibérica, ubicada en la zona lacustre del noroeste sobre el Atlántico y recuperada por el gobierno uruguayo cuando el abandono y el olvido parecían ser definitivos. Convertida en museo nacional, se embelleció en forma paralela el área circundante con un hermoso parque, lo que le confiere a la región los atractivos excepcionales de una naturaleza primitiva. Se han complementado en forma armoniosa, las bellezas naturales y las maravillas creadas por el hombre en el transcurso de las primeras décadas del siglo pasado. Los puntos de mayor interés para los turistas están situados en la Fortaleza, el Parque, la Pajarera, el Chorro, la Administración, el Invernáculo y el Sombráculo. Es posible que los turistas que visitan anualmente el Parque de Santa Teresa o los viajeros que se desplazan por la ruta 9 hacia la frontera, no conozcan los detalles que llevaron a Don Horacio Arredondo a forjar este complejo turístico en torno a una fortaleza desolada. Por este motivo comenzamos la nota transcribiendo un comentario del libro “Nuestros Parques” en oportunidad de desempeñar don Horacio el cargo de Presidente de la Comisión Honoraria Administradora:

PRIMER FESTIVAL DE COROS DEL ESTE

   15 noviembre 2015 Tags:


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Por Enrique Boronat

SUMARIO: 1. Introducción – 2. Allá por 1945 – 3. El Director – 4. Nace la Federación de Coros del Este –  5. 1953: los pioneros – 6. Llega el gran día – 7. El programa

 
1. Introducción
Si a sesenta años del acontecimiento sobre el cual habremos de referirnos, éste sigue presente en la memoria de quienes lo vivieron, y promueve el interés por saber cómo se plasmó, quienes fueron los protagonistas y su trascendencia no cabe la menor duda que fue un hecho cultural y social que conmovió a toda una región de nuestro país. Sucedió el 16 de enero de 1954 y por su merecimiento lo escribimos así: PRIMER FESTIVAL DE LOS COROS DEL ESTE, así, con mayúsculas, y si fuera posible, con letras de oro.

LA “TIGRA” DE MÁXIMO SANTOS

   15 noviembre 2015 Tags:


máximo santos presidente

Por Uelfo Rodríguez
SUMARIO: 1. La estancia de los Uriarte – 2. El segundo nacimiento de Vicenta – 3. Un presente para Santos

1. La estancia de los Uriarte
Todo cuento comienza con un “había una vez”. Voy a empezar, de ésta manera, con el relato de una historia verídica, sin una gran dimensión histórica en lo nacional pero que constituye un hecho colorido y conocido tras las bambalinas de la gran historia y que refiere al General Máximo Santos.
El Uruguay en sus principios se compuso de muchísimas grandes extensiones de tierras que escasos terratenientes tomaron para provecho propio, y que fueron el inicio del incipiente proceso extractivo de carne, cuero y sebo en el territorio nacional. Ello ocurría a fines del S. XVIII y comienzos del S. XIX.
Nuestra zona no fue excepción a esa lógica. Así fue el caso de una familia que compró grandes extensiones de tierras, qué ocupó miles de hectáreas en el norte del hoy departamento de Rocha. De esa manera el 19 de octubre de 1812 el Sr. Gobernador Don Gaspar de Vigodet en Montevideo, ante el Escribano de la Comandancia de Montevideo, Don Fernando Ignacio Márquez, concedió una inmensa superficie que fue el inicio de la explotación por privados de buena parte del norte del departamento. El solicitante, se llamaba don José Ignacio Uriarte quién había pagado su importe y demás derechos. Falleciendo en medio del trámite estas tierras le fueron adjudicadas en propiedad a su viuda, a doña Rosalía Uriarte de Uriarte, y a la hija de estos a doña Rafaela Uriarte. Para mayor claridad, la fracción otorgada ocupaba toda la actual 6ta. Sección de Rocha, casi una cuarta parte del hoy departamento de Rocha.


farolero 1

Por Néstor Sabattino Dossi

SUMARIO: 1. Último día – 2. En principio fue la oscuridad – 3. A la búsqueda del farolero – 4. Un rosario de quejas – 5. El duro oficio de cobrar – 6. A modo de fin

1. Último día
Los gurises jugaban ruidosamente en el gran charco que se había formado en la esquina. Una esquina como cualquiera otra en el Barrio de las Ranas. Hacía dos días que llovía y recién antes del mediodía cesó el diluvio. Un diluvio de verano, luego del cual, el sol de diciembre llenaba la tarde de humedad y calor.
Posiblemente esa sensación pegajosa, había hecho que la siesta de Riera, se prolongara más de lo acostumbrado.
A esa altura de la tarde, despierto desde hacia rato, él y su catre eran una sola cosa. Había dormido mal, había tenido pesadillas, las moscas lo molestaron permanentemente, y aún así, le costaba despegar. Con un repentino impulso, se sentó en el catre, miró hacia afuera por una rendija junto al hueco de la ventana, y se dio cuenta que ya era tarde. Bajó las piernas con parsimonia y sus pies buscaron con desgano las alpargatas. Quedó de pie y por un momento le costó orientarse. Todo él era una extraña sensación de pereza. La voluntad le abandonaba y, a decir verdad, hubiese querido que aquella tardecita no llegara nunca.


Cnel Bernardino Olid, por Humerto Ochoa, sobre antigua fotografía

Por Jesús Perdomo

“¿Qué es aquello que relumbra
como si fuera oro fino?
¡Son los blancos de India Muerta,
que vienen con Bernardino! (1)

Sumario: 1. La pulpería – 2. El inglés del monito – 3. La sombra de Oribe – 4. Mueran los salvajes unitarios – 5. Los cuatro tigres – 6. Floreos de nobleza

 1. La pulpería
Esta noche la Pulpería del Paso de Castillos revienta de parroquianos. Como es 2 de Mayo, festividad española, los paisanos del pago han venido a saludarlo al dueño, el gallego Manuel Villasuso.
No podían faltar los “de la casa”, Jesús Olivera, Aniceto Soba, Primitivo Cabrera, los hermanos negros Saturno y Román Santos.
El pobre gallego se ha visto obligado a retribuir los saludos con una vuelta de ginebra para todos, claro, ¡de garrón! La jarana es general…
Entretanto, algo allá afuera le está tirando a la tenue luz, apadrinado entre los pingos de los hermanos de los Santos, está sujeto un flete lobuno tapado. El ojo de lince y penquero de don Jesús lo ficha enseguida: está viendo un soberbio parejero, le brillan los ojos cuando se dirige a Saturno Santos.
-¿Pa´ánde llevas ese mancarrón, ché sucio?
- Vamos a correrlo mañana en la penca ´e la India Muerta.
- ¿En la Pulpería de Bernardino Olid?
- Ahí mesmo – asiente Saturno – ¡Muy güenas pencas esas ´e los Olises!
- ¡Cosa superior, sin despereciar! – aprueba don Jesús- ¿Quién se iba a figurar que cruzando indio con gringo, pudiera salir cristiano como la gente?


Casas que pertenecieron a Gregorio García

Por Lucio Ferreira

SUMARIO: 1. Infancia y juventud – 2. El comienzo – 3. Las primeras obras fuera de su pueblo natal – 4. Capataz General del Parque Nacional de San Miguel. 5. El Parador San Miguel y el episodio del puente- 6. La policlínica inconclusa – 7. Previendo el final – 8. La última etapa – 9. “La patada del moro”

 
“San Miguel se hizo todo con brazos y cerebros criollos.
Es oriental, uruguayo, cien por cien. Y aprovecho la oportunidad para dejar un recuerdo afectuoso y reconocido a todos esos criollos capitaneados por Gregorio García, hombre de ley, quien al frente de sus muchachos hizo la restauración del Fuerte, el Parque nativo, las selecciones de ganados criollos y parador-pulpería de San Miguel”
Horacio Arredondo
 
1. Infancia y juventud
No es la primera vez que nos vamos a ocupar de contar la historia de este personaje. Ya lo hicimos otras veces incluso a través de Radio “Atlántica” de la ciudad de Castillos, en el programa “Este loco mundo en que vivimos” dirigido por el Prof. Jesús Perdomo y el periodista Julio César García.
Gregorio García nació el 25 de mayo de 1898, en el entonces “Pueblo Cardoso” el que desde 1952 fue denominado pueblo “San Luis Al Medio”. Llevado por mi abuelo paterno conocí aquel pequeño poblado donde vivían familias con aquel apellido, y de ahí quizás algún Ingeniero Agrónomo lo estableció en un mapa registrado en Catastro el que tuvimos un día la oportunidad de ver y conocerlo con aquel nombre que debe ser desconocido para la mayoría.
Era hijo natural de María García y de padre desconocido para la ley pero no para los habitantes de un pueblo chico. Ya siendo un adulto se enteró quien era su progenitor, Onofre Pereira y por ello defendía luego como hermano a quien conocimos como Ciriaco Pereira, hijo del anterior.


Puntapie inicial por el trabajador de la obra Sr. Ruben García

SUMARIO: 1. Presentación – 2. Los primeros pasos – 3. Construcción y financiación – 4. Instalaciones – 5. Designación del Estadio Municipal con el nombre de “Intendente Municipal Dr. Mario Sobrero – 6. Inauguración – 7. Los nombres del Estadio – 8. Apostillas – 9. Fuentes consultadas y agradecimientos
Creo interpretar el sentir del pueblo al manifestar que es esta una obra que él mismo aspira y reclama. El deporte tiene la alta virtud de unir a todas las clases sociales del pueblo en una manifestación de perfecta democracia.
Dr. Mario Anza Vigliola
(Sesión de la Junta Departamental de Rocha del 16 de setiembre de 1955)

1. Presentación
En su largo historial – más de cien años -, el fútbol de Rocha tuvo muchos escenarios deportivos, cada uno acorde con su época.
En la década del cuarenta del siglo pasado y luego de haber obtenido el primer título de campeones del Este en 1945, y debido a la visita de equipos capitalinos a Rocha en forma más asidua, comenzó en el ambiente futbolero y gubernamental a crearse un clima referente a la necesidad de un escenario deportivo acorde con la importancia que iba tomando este popular deporte en nuestra sociedad.
Pero más que una cancha, lo que se necesitaba y pedía la gente era un estadio, moderno, a la altura de los mejores.


SENTADOS DE IZQUIERDA A DERECHA :1) Rogelio de los Santos, 2) Ceferino Delmond, 3) Inocencio Olivera, 4) Gabino Ubal, 5) Ernesto Olid, 6) Leonardo Olivera, 7) Isidoro Ubal;  Parados Detrás 2ª Fila: 1) Isidoro Olivera, 2) Julio Olivera, 3) Manuel Ubal, 4) Carolino Ubal, 5) Florencio Ubal, 6) Piriz;  Parados Detrás: 1) Abelardo Condesa, 2) Bernardo Ventura , 3) Desconocido, 4) Julio Sánchez.- Última Fila  Los dos desconocidos

SUMARIO: 1. Del Rincón – 2. El origen del linaje – 3. La familia a la Revolución – 4. Y llegó 1904 – 5. El fatídico día de Masoller – 6. Suficiente sangre por la Patria

 
1. Del Rincón
Ningún rincón de Rocha puede ostentar tal grado de blanquismo como ese lugar de la cuarta sección judicial ubicado entre Aguas Dulces y Valizas. Desde hace casi dos siglos es el feudo de dos familias que son solo una. Los Olivera y los Ubal, los Ubal y los Olivera, moradores de ese lugar – donde vivieron mis abuelos paternos y mi padre hace más de medio siglo atrás – que, como no podía ser de otra manera, lleva el apellido de los más numerosos y prolíficos y se llama “Rincón de los Olivera”.
Desde esos tiempos remotos estas familias han estado en las buenas y – por sobre todo – en las malas al servicio de la divisa de sus amores. Por el Partido Nacional han dado lo mejor de sí, luchando en todas las instancias cívicas y guerreras a lo largo del tiempo e incluso han ofrendado su vida en las cuchillas de la Patria. “Ranas” o “avestruces”1 pero invariablemente blancos.

Montevideo, septiembre 28 de 1908

Sr. Vice Pte. De la Comisión Deptal. Nacionalista
Don Héctor Lorenzo y Losada
Rocha
Distinguido correligionario:
Como es de pública notoriedad, por iniciativa mía y con la cooperación de sus respectivas familias, van en camino de ese departamento, los restos de dos meritorios compañeros, los jóvenes Juan C. Gutiérrez y Conrado A. Correa, heridos ambos en la cruenta jornada de Masoller y fallecidos pocos días después.
Cumplo con el deber de comunicar a esa digna Departamental la llegada de dichos restos a la ciudad de Rocha, en la seguridad que esa comisión, como autoridad superior del Partido en esa zona del País, adoptará las medidas conducentes para que esos restos gloriosos reciban el homenaje que justicieramente merecen.
Saluda muy atentamente al Sr. Vice Presidente y demás miembros de la Comisión

Miguel A. Pereyra

(imágenes de la carta original a continuación)

“Montevideo, Nov. 8 – 1969
Sra. Nelly Graña de Gonnet
Lascano

Estimada señora y amiga: con unos días de retraso contesto su amable carta del día 5 de este mes, pues estoy pasando una temporada en el campo y la casera me envía el fajo de correspondencia una vez por semana. Si ésta no llega absolutamente a tiempo, sírvase disculparme. Le agradezco muchísimo cuanto ha hecho por mi obra en su clase de castellano. Yo quiero singularmente a Lascano, pues fue el pueblo natal de mi marido, el mayor Lucas Ibarbourou. Su padre, D. Juan Ibarbourou, “in illo tempore” fue ahí médico y tuvo farmacia ahí y en Pirarajá. Toda su familia la armó en Lascano y él me hablaba mucho de él. Dígale pues a sus alumnos, se lo ruego, cuanta es mi emoción al comentar los poemas en muchos de los cuales están presentes, y patentes, mis sentimientos por ese honorable lascanense con cuyo apellido me honro en firmar toda mi producción poética.

Mi mensaje para Ud., sus niños y aún también para todo el pueblo, se encierra en una única palabra universal que suena en nuestro hermoso castellano, con profundas resonancias de corazón: ¡gracias!

Permítame enviarle a Ud y a los niños un abrazo conmovido, y, créalo, lleno de íntima ternura.

Su amiga, vuestra amiga,
Juana de Ibarbourou”

PRIMER CENTENARIO

DE

ROCHA

ACTA DE rememoración

“En la ciudad de Rocha, Capital del Departamento de su nombre, a 31 de diciembre de 1893 siendo Presidente de la Junta Eco. Administrativa el Sr. Don Julio J. Martínez, Jefe Político y de Policía el Sr. Don Pedro Lapeyre – hijo – y Juez Letrado Departamental el Dr. Federico Carbonell y Vives y estando compuesta la “Comisión Organizadora de las Fiestas del Centenario” por los Sres. Dr. Don Melchor C. Rivero, Presidente; don Máximo Amorín y Brun, Vice, don Pedro Lapeyre – hijo – Secretario Don Carlos T. Brunet, Tesorero; don Benjamín Graña – hijo -, Dr. Don Federico Carbonell y Vives, Dr. Don Francisco López, don Tomás A. Barrios, Don Antonio Arrarte, Dr. Don Juan A. Escudero, don Benito D. Dominguez, don Juan A. Gallarza, don Máximo Barrios – hijo – y Dn. Eduardo Caballero, Vocales.
Siendo las 5 p.m. y hallándose reunida dicha Comisión acompañada de numerosa población nacional y extranjera a objeto de solemnizar en Asamblea popular libre el Primer Centenario de la fundación de Rocha – resuélvese perpetuar el recuerdo de este acto tan entusiasta como democrático, levantando incontinenti esta acta de rememoración que será firmada por la concurrencia de uno y otro sexto y depositada en el archivo de la Junta Eco. Administrativa.”
(Siguen firmas)

Narración de un guerrillero de la Revolución de 1904
MIGUEL GUTIÉRREZ PÁEZ

Miguel Gutiérrez en su casa de campo de Garzón Miguel Gutiérrez en su casa de campo de Garzón
El siguiente relato se lo realizó al Arq. Nilo Mendoza Schneckenburger su tío Don Miguel Gutiérrez Páez, soldado saravista rochense de la Revolución de 1904.
La razón que le proporcionó entonces fue su afán de que la pasión no desvirtuara los hechos que don Miguel – en función de haberlos vivido como protagonista – conocía muy bien.
Fue publicado el relato por el diario capitalino “El Plata” en sus ediciones del 23 y 24 de julio de 1956. El autor de la publicación fue Don Adolfo Tejera (diputado entonces por el departamento de Florida y luego Ministro del Interior del gobierno blanco de 1959).